Sobre el artista
Nacido en Bahía Blanca, Argentina, conoció las artes a través de la participación de sus padres en la escena artística local. Su padre, un pintor bien conocido localmente y un publicitario, y su madre que dejó las artes para dedicarse enteramente a su familia, plantaron la semilla de su “disposición para los asuntos sensibles e inteligibles para un propósito estético.”

Como sobreviviente de la polio enfrentó innumerables y muchas veces, insuperables desafíos, que alimentaron su no siempre autoreconocido y bien recibido apetito por transformación y cambio.

A pesar de estas influencias desarrolló una carrera en ingeniería civil marina que lo condujo a proyectos muy interesantes, como el bien conocido proyecto en el Waterfront de la ciudad de Toronto: la construcción del Leslie Street Spit. Más tarde abrazó la artes visuales para desarrollar una faceta perdida de su vida y personalidad. “En la raíz de este divorcio entre el arte y la ingeniería,” declara, yace mi sueño de convertirme en un artista-arquitecto-ingeniero, como Santiago Calatrava. Trabajar con ideas y experimentar con materiales, y diferentes medios exita mi imaginación; el ingeniero en mí lo hace posible.”

Alberto Martorana (Padre)
1920-2006
Inquietud y curiosidad lo impulsaron a viajar, estudiar y trabajar en el extranjero: Estados Unidos, Noruega y Japón.

Finalmente, después de mudarse a América del Norte en 1986, descubrió el placer de esculpir en piedra en California, y decidió aprender a dibujar en el Toronto School of Art después de arribar a Toronto, Canadá. Luego, en 1996 se graduó con honores en el programa de dibujo y pintura del Ontario College of Art and Design (OCAD). Su primera exposición individual (“Bocetos arquitectónicos de Toronto”) tuvo lugar en 1993. Desde ese momento participó en varias exhibiciones, y sigue luchando por mantener el equilibrio entre sus dos carreras.

Después de su graduación se unió al “Propeller Centre” hasta su partida en 1998 para dedicar más de su tiempo y esfuerzo a su carrera como ingeniero consultor, a trabajar en forma privada en sus proyectos de arte, y para desarrollar sus habilidades como pintor digital.





























© Alberto E. Martorana 1993-2006

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